Define tu objetivo
Establece la remuneración mensual bruta que debe generar tu trabajo antes de confundirla con el beneficio empresarial.
Rentabilidad y precios
Tu hora profesional no es únicamente el tiempo que pasas con la clienta. También sostiene preparación, limpieza, compras, formación, administración y periodos sin citas. Si no la incluyes, puedes cubrir materiales y seguir trabajando sin remunerarte correctamente.
Guía práctica para profesionales, centros y salones del sector belleza.Punto de partida
Procedimiento práctico
Establece la remuneración mensual bruta que debe generar tu trabajo antes de confundirla con el beneficio empresarial.
Calcula las horas disponibles después de descansos, gestión, formación, limpieza y huecos razonables.
Suma preparación, recepción, tratamiento, cobro, limpieza y seguimiento cuando dependan del servicio.
Multiplica la duración completa por tu valor base por hora para obtener el coste profesional del servicio.
Añade materiales, gastos y beneficio; después compara la ganancia por hora entre servicios.
Ejemplo original
Una cita anunciada como dos horas puede consumir más tiempo cuando se incluyen preparación, recepción y limpieza.
Aplica el valor de tu hora al precio de un servicio →Objetivo mensual de remuneración: 1.800 €
Horas productivas mensuales: 120
Valor base: 15 €/hora
Tiempo total del servicio: 2,25 horas
Coste profesional asignado: 33,75 €
Evita decisiones engañosas
No todas las horas disponibles pueden venderse a clientas.
Las tareas anteriores y posteriores forman parte del coste del servicio.
Remunerar tu trabajo y obtener beneficio empresarial son objetivos distintos.
El valor debe revisarse cuando cambien objetivos, horarios u ocupación.
Siguiente paso
Empieza con una estimación gratuita y utiliza ClinicalAura Rentabilidad cuando necesites analizar cada servicio con sus tiempos y costes reales.
Cómo calcular el precio de un servicio de belleza →Dudas habituales
No. Los gastos y tareas generales se reparten con un criterio coherente. En cada servicio debes incluir el tiempo que genera y una parte sostenible de la estructura.
Son las horas que razonablemente puedes dedicar a servicios facturables, una vez descontadas tareas internas, descansos, formación y otros tiempos necesarios.
No. El valor de tu trabajo es uno de los costes. El precio final también debe cubrir materiales, gastos, comisiones, impuestos y beneficio.
Puedes comparar complejidad, especialización y demanda, pero conviene partir de una base coherente para no infravalorar horas en determinados servicios.